Terminó
la Liga
Endesa,
la
liga de la crispación arbitral,
con unas series finales entre Real
Madrid
y Barcelona
donde la crispación rozó por momentos lo insoportable, más aún
tras la disputa del primer partido de la final. No recuerdo un nivel
tal de fijación con el arbitraje ni siquiera en la famosa final Real
Madrid – Barcelona con Petrovic
y Neyro
de por medio.
A
mitad de series ya escribí una entrada acerca del criterio arbitral
y aplicación del reglamento en situaciones puntuales, leer aquí.
Las ausencias de algún veterano como Redondo
o Martín
Bertrán
llaman un poco la atención. La cosa empezó mal pero terminó con
final feliz, el final que gusta a todos los árbitros, nadie habló
del arbitraje al final del último partido. No obstante, los 9
árbitros
que pitaron en las finales (alguno hasta en 3 ocasiones) pueden ser
separados en 3
grupos, a saber, los que han salido revalorizados, los que ni frío
ni calor y los que han sido señalados.
En
el
grupo de los que mantienen su status
deben quedar situados Hierrezuelo,
Arteaga
y García
González.
Hierrezuelo
arbitró como principal los partidos
2 y 4,
ambos con García
González
que arbitró
los
mismos.
Perfecto el 2º partido y lo hubiese sido también el 4º de no ser
por el error en la fuera que García González señala erróneamente
a favor del Barcelona. No creo que lo hayan marcado por muy evidente
que fuera el error. El 2º partido era un marrón para cualquiera y
lo sacaron de manera brillantre. Arteaga
pitó el 3º y 5º
y cumplió con creces. Tanto
Arteaga como Hierrezuelo cumplieron
y dado que ocupan lo más alto del escalafón, difícil resulta pues
que salgan más revalorizados aún. Lástima
el error de García González
que le mantiene en este grupo cuando debería haber estado entre los
valores en alza.
El
grupo de los señalados
incluye a Peruga,
Pérez Pérez
y, sobre todo, a Pérez
Pizarro.
Pérez Pérez fue el que advirtió a Mavrokefalidis de la
irregularidad en sus tiros libres sin llegar a sancionarle. Se quedó
entre dos aguas, ni obvió, ni castigó. Compareció al 3º de las
finales y ya no volvió a actuar en el resto de la serie. Partido
extraño el suyo, con muchas señalizaciones por su parte que, según
parece, Mateo
Ramos
prefiere corran a cargo del principal. Criterio
extensivo a Europa
donde vimos a un árbitro como Cerebuch,
del tipo que gusta protagonizar el 80% de las pitadas, ir de árbitro
principal a la final de la Euroleague
en detrimento de un menos protagonista con los años Luigi
Lamonica.
Valga como aviso para navegantes... Los otros dos árbitros incluidos
en el grupo de los devaluados serían dos de los tres intervinientes
en el primer partido de la final. Tanto el principal, Pizarro, como
el tercero, Peruga, hicieron debut y despedida. La invasión de pista
y posteriores insultos no fueron convenientemente castigados por
parte del principal, tomando sus dos compañeros la actitud
recomendada desde Dirección Técnica, la inhibición del conflicto y
que el principal se la ventile sólo. Uno, Conde, fue premiado hasta
con dos actuaciones más, hecho que no alcanzo a comprender, y otro,
Peruga, quedó marcado para el resto de las finales por su indecisión
en la última posible falta favorable al Barcelona. Difícil
inhibirse, la tenía delante.
Las
protestas, al principal.
Salen
reforzados
de las finales Conde,
Jiménez y Cortés.
Empezaré por el último. Actuó de tercero en el 2º partido de la
final, con las brasas del 1º todavía esparcidas por el parquet. En
su linea, Cortés
dando la cara y completando una sola actuación que le llevaba
directamente a representar
el arbitraje español en los Juegos del Mediterraneo
y terminar pitando la Final. Jiménez
intervino de tercero en los partidos 3 y 5, siempre con Arteaga de
principal. Cumplió muy bien y tuvo gran parte de culpa de que nadie
hablara del arbitraje una vez finalizado el último partido. Será
nuestro representante en el Mundial U19 de Praga,
árbitro joven y con muchísima proyección. Me dejo a Conde
para el final. Escondido
en el primer partido,
ninguna jugada polémica que solventar y las trifulcas, según los
jefes, son cosas del principal. Cara a ellos se ve que cumplió
porque repitió en el 4º y 5º. La jugada tonta del 4º le tocó a
García González y lo suyo lo solventó muy bien. Ya en el 5º,
apoyado en Arteaga y un excelente tercero como Jiménez, sacó con
nota alta el partido, yendo de menos a mas en el conjunto de las
finales y actuando en más ocasiones que ningún otro. Es
mejor árbitro de lo que demostró ser en el primer partido,
su nivel es más el del tercero que el del primero.
Se
acaba la temporada. Descanso para unos, torneos internacionales para
otros. Les toca hacer balance, autocrítica y cargar pilas para la
siguiente. El verano se acaba pronto.

