jueves, 27 de marzo de 2014

Baloncesto y el sistema de pago por visión


El sistema de pago por visión ya ha dejado de ser novedad para convertirse en algo habitual especialmente en el mundo del deporte y bla, bla, bla... Al tema. Acabo de pasarme hora y media jurando en hebreo (normal por otra parte siendo Maccabi uno de los contendientes) y maldiciendo el momento en el que se me ha ocurrido ver el partido contra el Real Madrid por el stream de Live Basketball TV, plataforma a través de la que Euroleague Basketball emite su competición vía internet en la modalidad de pago. La experiencia ha sido nefasta. Cortes, pixelaciones, imagen frizada, delay (bastante más del habitual del que suele tener este sistema de retransmisión), saltos en el tiempo y hasta bucles (como si protagonizara Life on Mars). Ya van varias veces esta temporada, la semana pasada el partido del Real Madrid resultó de una calidad comparable a cualquiera de los partidos (con alguna incidencia, los que no tienen cortes son incluso mejores) que pueda ofrecer Orange Arena en una jornada cualquiera de Liga ACB, del HD ni hablar. Pero no se nos puede escapar un pequeño detalle, Orange Arena es gratuito a excepción de un partido a la semana que requiere abono a o invitación de Orange. Live Basketball TV es de pago, por tanto me está vendiendo un producto que decido comprarle, al hacerlo me convierto en cliente y como tal exijo la calidad por la que he pagado. Así de sencillo.



La mayoría (desconozco si la totalidad) de las señales que las televisiones facilitan a Euroleague vienen producidas en HD nativo, por lo que no resulta técnicamente difícil (o debería cuestionarlo visto lo visto), con las conexiones de banda ancha actuales, ofrecer el stream en la calidad original. Para eso se debe contar con un ancho de banda (o canuto) suficiente como para que el que emite (Live Basketball TV) pueda enviar la señal a todos sus clientes y que el receptor (yo) tenga un canuto lo bastante ancho como para soportar la calidad máxima a la que puede llegar la señal. Teniendo en cuenta que dispongo de una conexión de 100 Mb de bajada con 10 de subida y la calidad máxima a la que puede emitir Live Basketball TV es 2'4 Mb. Yo cumplo los requisitos. Live Basketball TV, a veces.



No tengo ni idea del sistema que usan para atender todas las conexiones requeridas para cada partido (servidor central, mirrors... ni idea). En alguna ocasión yo veía bien un partido, cambiaba a otro y lo veía como La Chata, mientras para un compañero tuitero y cliente de Live Basketball TV, las calidades eran justo las opuestas. Conforme avanzó la Primera Fase la situación fue estabilizándose hasta no registrar incidencia alguna, calma y tranquilidad que fue desapareciendo paulatinamente avanzaba el Top 16, especialmente en los partidos más solicitados por los clientes, lo que me hace sospechar que no le dedican el suficiente canuto al envío de la señal. La semana pasada la cosa empeoró y hoy ya es como para pedir el Libro de Reclamaciones. Para seguir así lo veo por Rojadirecta y al menos me sale gratis. Una lástima porque el salto de calidad que ha dado la competición con el nuevo formato Top 16 es más que atractivo para el espectador (y satisfactorio para el cliente), según aseguran la mayoría de aficionados entre los que me incluyo.



Es mi primer año como cliente de Live Basketball TV y mi segundo en NBA League Pass. No resiste comparación ni en calidad de imagen, audio (HQ en el NBA League Pass), ni en estabilidad ni en ancho de banda. El NBA League Pass emite para PC con un ancho de banda máximo de 3 Mb. Son 600 kb de diferencia, parecen insignificantes pero... puedo jurar que se notan y mucho. Ni me planteo abandonar el LP de la NBA y no es que me guste más una competición que otra (si no me gusta, evidentemente, no pago por verla), pero si bien no una Rojadirecta sí aprovecho para mostrar tarjeta amarilla a Live Basketball TV como responsables técnicos y Euroleague como responsables finales.

miércoles, 26 de marzo de 2014

El bombazo de Arteaga


Cuando en Valencia aún no existía baloncesto ACB yo ya andaba suelto en el mundo arbitral. Por aquel entonces era un joven que empezaba. Aprovechando los arbitrajes a Choleck Lliria y Pamesa Valencia intentábamos en el Colegio de Árbitros que algún compañero de 1ª B viniera a darnos alguna charla técnica y si era canario o tinerfeño que lo hiciera cargado de silbatos Balilla, el Fox aún tardaría en aparecer, porque en la península eran imposibles de conseguir. Era difícil, poca predisposición y viajes con el tiempo justo para el partido. Un chico de poca más edad que yo apareció una tarde con la bolsa de viaje, pues tenía partido de Pamesa a las pocas horas, y nos dio una de las mejores charlas a las que he asistido. Juan Carlos Arteaga no era un tío difícil para eso, es más, lo disfrutaba. Ya entonces (1987 u 88) se definió como profesional del arbitraje.


 



En el día de hoy los lectores del diario Marca se desayunaban con unas suculentas declaraciones del árbitro canario Juan Carlos Arteaga al periodista José Luís Martínez. En una completa entrevista en la que ambas partes, entrevistador y entrevistado, dieron lo mejor de sí Arteaga daba un extenso repaso a su carrera, no rehuía pregunta alguna por delicada que fuera (pruebas físicas, relación con Chápuli... gran trabajo del entrevistador). No puedo evitar comparar esta entrevista con la que Paco García Caridad le hizo a Alberto García Chápuli en Radio Marca el 4 de Junio de 2013, comparación que no deja a García Caridad en buen lugar.






No sería noticia más allá de lo inusual que resulta un árbitro mentado en un periódico deportivo por un motivo diferente a robar a éste o regalar el partido a aquél y que el árbitro no sea de fútbol sino de baloncesto. Pero claro, algo fuera de lo habitual tiene que acontecer para que tal hecho se produzca. En el transcurso de la entrevista Arteaga denuncia haber sufrido un intento de soborno en una final de competición europea (no queda claro si a nivel de clubes o de selecciones nacionales). Cuenta con bastante detalle el modus operandi utilizado por el corruptor y cómo decidió afrontar la situación hablándolo con un compañero y poniéndolo en conocimiento del responsable de la FIBA en ese campeonato. A mi entender en el fondo obra correctamente aunque yo no hubiera esperado una noche a ponerlo en conocimiento de FIBA.





Sin embargo ahora viene la parte mala. Imagino a un Arteaga brillantemente sonsacado por José Luis Martínez de tal suerte que con el transcurrir de la entrevista el periodista va ganándose la confianza de su interlocutor hasta que éste olvida el foro en el que se halla y lo convierte en una charla coloquial. De ahí que esa fluidez le lleve a meter la pata en la parte final del documento cuando sostiene que le consta que no todo el mundo obra igual que él, lo que significa que otros sí han trincado y focaliza la corrupción sobre todo en países del Este de Europa. No, Juan Carlos. Si has abierto la botella te tienes que beber su contenido. No le correspondía a él sino al responsable de FIBA una vez enterado lidiar con el asunto de su soborno, por lo que nada hay que reprochar a Arteaga sobre el secreto en el que se ha mantenido ese intento de compra hasta ahora. Lo de los árbitros del Este y la aseveración de que existen compañeros vendidos o se hace con luz y taquígrafos o directamente sobra. Se ha equivocado gravemente poniendo bajo sospecha a media Europa. A partir de ahora un árbitro ruso, polaco, checo, etc... no será visto de la misma forma.