Hasta hace un año, el periodismo deportivo y más concretamente el periodismo de baloncesto tenía su musa, su diosa. Esta era Maria Antonia Martínez, la cual desde principios de los 80 nos ilustraba a los televidentes de la época con sus claros y didácticos comentarios acerca de las excelencias blancas y la podredumbre nauseabunda estigmatizada en color blau-grana. De paso, comentaba baloncesto femenino (memorables duelos entre el Celta y el Picadero Comansi de María Planas, señora de Portela).
Su
existencia estuvo jalonada de incidentes estrambóticos como el
intento de entrevista a Chicho Sibilio, quien le apartó el micrófono
con gran "amabilidad" y sobre la que dijo ante el micrófono
de otro compañero "esta tía no tiene ni puta idea...". Se
quedó corto. Su final vino marcado por su incursión en el mundo de
la natación y la inolvidable tarde en que me senté frente a la tele
con mi bocata de foie-gras Apis a ver el Mundial de Natación en
piscina larga. Esa tarde la prueba reina eran los 200 metros espalda
y la carrera, ni la ví. Me la pasé llorando, riendo, atragantándome
en el difícil trance de la ingesta de aquella maldita merienda y
expulsando coca cola por cada uno de mis orificios craneales... todo
gracias a mi diosa. Se metieron en el agua los nadadores para asirse
a las barras desde donde recibirían la orden de salida para la
prueba de espalda cuando un grito histérico, desgañitado, horroroso
sesgó mi concentración... "SALIDAAAAAAAA NULAAAAAAAAAAAAA,
SALIDAAAAAAAAAAA NULAAAAAAAAAAAAAA".
Tras
eso y la presidencia federativa, Pere Sust y ACB, Portela, en manos
de catalanes , su futuro no pintaba de su color favorito y pasó a la
profundidad de un despacho o escondida entre toneladas de archivos,
hasta que uno de esos "pogroms" que suceden de vez en
cuando en el Ente, dió con ella fuera de la parrilla
baloncestística. Tanta gloria llevara como descanso dejó.
Como
despedida recibió un homenaje antes de un partido televisado en el
viejo pabellón del Congost en Manresa (el nuevo todavía no era ni
una idea de futuro)... ¡¡¡Dios la que se armó!!!. Anunciaron su
nombre por megafonía y se armó la bronca... ¡¡¡qué bronca!!!, y
a la tía, impertérrita, no se le ocurre otra idea aque cruzarse la
pista desde el túnel de vestuarios hasta el centro. Lo que aconteció
a renglón seguido fué inenarrable, ni en el Pioniir ni en la pista
del Aris en sus buenos tiempos he visto al público tan exaltado. Los
antidisturbios no daban abasto. Mientras tanto ella se mantenía
ajena a todo lo que la rodeaba... sillas, birras, bocatas... lo que
había a mano, y recibía un premio de manos de María Planas
mientras los equipos suplicaban que desapareciera por el agujero del
que había salido. Qué momentos aquellos. Qué entereza, qué saber
estar... mi Diosa.
Pero
hoy el baloncesto y el periodismo femenino vuelven a estar de
enhorabuena en el Ente. Ya sabéis la seriedad con la que tratan
nuestro deporte habitualmente y la ACB en particular esta temporada.
Se acabó la pasta para que viajen los comentaristas. Se acabaron las
retransmisiones simultaneas entre La 2 y Teledeporte (que no son
motos, ¡coño!). Sólo se viaja a Africa. Perdón. Sólo viaja
Africa. Siempre nos quedará Africa de Miquel. Empezaré por el final
para no hacerlo más largo. Hoy se nos ha despachado con una perla de
esas que pasan desapercibidas y con la complicidad del "árbitre"
Arseni, que le ha seguido el juego.
Cuando
un periodista va a meterle la alcachofa a un entrevistado, como
mínimo debe saber a quién está entrevistando. Y esta tía no sabía
si tenía delante a un ex-jugador o al sobrino bastardo del Ayatollah
Jomeini. Ha visto a "Chichi" Creus en la grada y con ese
nombre se ha quedado. Le han dado la orden de entrevistar al que hace
la "análisi tècnica" en Canal Sur que es el ex-jugador de
Estudiantes y Caja San Fernando, "Chinche" Lafuente. Pues
no hacía más que llamarle "Chichi". "Un momento
Arseni que tenemos aquí a "Chichi" Lafuente"... y
seguimos... preguntas de científica... "¿Cómo ves el partido
"Chichi"?", "Un pronóstico "Chichi""...
y "Chichichinche" flipándolo en colores...
No
estoy en contra del periodismo deportivo femenino. Estoy en contra de
los inútiles sean del sexo que sean. En La Sexta contaron con dos
chicas durante el Mundobasket que lo hicieron genial, Carlota Reig y
el fichaje de Euroesport, Karina Kvasniova, dos ejemplos de buenas
profesionales y no sólo "talking heads".
La
compañera que hacía los tiempos muertos el año pasado, Fe López
se lo curraba. Transmitía frescura, simpatía, preguntas y
comentarios casi siempre acertados. Pero lo de este año ya clama al
cielo. Me consta que en la ACB están "contentos" con el
Ente. Si seguimos así, disfrutemos de la ACB en abierto mientras
podamos.
Nota
del autor:
Esta
reflexión fue escrita durante la retransmisión del Cajasol –
Regal FC Barcelona, de Liga Regular temporada 2010-11.
No hay comentarios:
Publicar un comentario