miércoles, 26 de junio de 2013

Análisis final


Terminó la Liga Endesa, la liga de la crispación arbitral, con unas series finales entre Real Madrid y Barcelona donde la crispación rozó por momentos lo insoportable, más aún tras la disputa del primer partido de la final. No recuerdo un nivel tal de fijación con el arbitraje ni siquiera en la famosa final Real Madrid – Barcelona con Petrovic y Neyro de por medio.



A mitad de series ya escribí una entrada acerca del criterio arbitral y aplicación del reglamento en situaciones puntuales, leer aquí. Las ausencias de algún veterano como Redondo o Martín Bertrán llaman un poco la atención. La cosa empezó mal pero terminó con final feliz, el final que gusta a todos los árbitros, nadie habló del arbitraje al final del último partido. No obstante, los 9 árbitros que pitaron en las finales (alguno hasta en 3 ocasiones) pueden ser separados en 3 grupos, a saber, los que han salido revalorizados, los que ni frío ni calor y los que han sido señalados.



En el grupo de los que mantienen su status deben quedar situados Hierrezuelo, Arteaga y García González. Hierrezuelo arbitró como principal los partidos 2 y 4, ambos con García González que arbitró los mismos. Perfecto el 2º partido y lo hubiese sido también el 4º de no ser por el error en la fuera que García González señala erróneamente a favor del Barcelona. No creo que lo hayan marcado por muy evidente que fuera el error. El 2º partido era un marrón para cualquiera y lo sacaron de manera brillantre. Arteaga pitó el 3º y 5º y cumplió con creces. Tanto Arteaga como Hierrezuelo cumplieron y dado que ocupan lo más alto del escalafón, difícil resulta pues que salgan más revalorizados aún. Lástima el error de García González que le mantiene en este grupo cuando debería haber estado entre los valores en alza.



El grupo de los señalados incluye a Peruga, Pérez Pérez y, sobre todo, a Pérez Pizarro. Pérez Pérez fue el que advirtió a Mavrokefalidis de la irregularidad en sus tiros libres sin llegar a sancionarle. Se quedó entre dos aguas, ni obvió, ni castigó. Compareció al 3º de las finales y ya no volvió a actuar en el resto de la serie. Partido extraño el suyo, con muchas señalizaciones por su parte que, según parece, Mateo Ramos prefiere corran a cargo del principal. Criterio extensivo a Europa donde vimos a un árbitro como Cerebuch, del tipo que gusta protagonizar el 80% de las pitadas, ir de árbitro principal a la final de la Euroleague en detrimento de un menos protagonista con los años Luigi Lamonica. Valga como aviso para navegantes... Los otros dos árbitros incluidos en el grupo de los devaluados serían dos de los tres intervinientes en el primer partido de la final. Tanto el principal, Pizarro, como el tercero, Peruga, hicieron debut y despedida. La invasión de pista y posteriores insultos no fueron convenientemente castigados por parte del principal, tomando sus dos compañeros la actitud recomendada desde Dirección Técnica, la inhibición del conflicto y que el principal se la ventile sólo. Uno, Conde, fue premiado hasta con dos actuaciones más, hecho que no alcanzo a comprender, y otro, Peruga, quedó marcado para el resto de las finales por su indecisión en la última posible falta favorable al Barcelona. Difícil inhibirse, la tenía delante.



Las protestas, al principal.



Salen reforzados de las finales Conde, Jiménez y Cortés. Empezaré por el último. Actuó de tercero en el 2º partido de la final, con las brasas del 1º todavía esparcidas por el parquet. En su linea, Cortés dando la cara y completando una sola actuación que le llevaba directamente a representar el arbitraje español en los Juegos del Mediterraneo y terminar pitando la Final. Jiménez intervino de tercero en los partidos 3 y 5, siempre con Arteaga de principal. Cumplió muy bien y tuvo gran parte de culpa de que nadie hablara del arbitraje una vez finalizado el último partido. Será nuestro representante en el Mundial U19 de Praga, árbitro joven y con muchísima proyección. Me dejo a Conde para el final. Escondido en el primer partido, ninguna jugada polémica que solventar y las trifulcas, según los jefes, son cosas del principal. Cara a ellos se ve que cumplió porque repitió en el 4º y 5º. La jugada tonta del 4º le tocó a García González y lo suyo lo solventó muy bien. Ya en el 5º, apoyado en Arteaga y un excelente tercero como Jiménez, sacó con nota alta el partido, yendo de menos a mas en el conjunto de las finales y actuando en más ocasiones que ningún otro. Es mejor árbitro de lo que demostró ser en el primer partido, su nivel es más el del tercero que el del primero.



Se acaba la temporada. Descanso para unos, torneos internacionales para otros. Les toca hacer balance, autocrítica y cargar pilas para la siguiente. El verano se acaba pronto.


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